Este pasado fin de semana del 15 de octubre asistimos al Evento para Quijotes, Sanchos y Dulcineas que han organizado nuestros compañeros de aventuras Netmarti, Luisen y Ioancar. Gracias a esta reunión, pudimos descubrir uno de los pueblos más bonitos que hemos podido ver hasta el momento: Alarcón.

Alarcón está situado a tres kilómetros de la antigua NIII (Carretera Madrid-Valencia) en el tramo comprendido entre Honrubia y Motilla del Palancar. Alarcón deslumbra al que la visita con la belleza de su entorno, ya que se encuentra sobre un gran peñasco rodeado por las impresionantes hoces del río Júcar, cuyas verdes aguas, dan un color especial a todo lo que las rodea, haciendo de él, un paisaje inolvidable y único en la península ibérica. Solo es posible acceder a través de un angosto camino defendido por tres tramos de murallas que en otro tiempo defendían la villa de las incursiones de posibles enemigos.
Al ir atravesando cada una de las tres puertas que nos llevarán hasta la población nos iremos trasladando en el tiempo, al pasado glorioso de la fortaleza “Inconquistable”, en la que era la capital de una gran tierra la “Tierra de Alarcón”.
Junto a un reducido grupo de geocachers venidos de Madrid, Alicante, La Roda (albacete) y Barcelona hemos recorrido unos parajes que nos hacían parecer pequeños e insignificantes: recorrimos el PR-71, una ruta circular que transcurre alrededor de las Hoces de Alarcón.
Enlace a la ruta en Wikiloc.
Y aquí tenéis el archivo GPX y en formato Google Earth (KML)
Aquí tenéis también el folleto descriptivo de la ruta: PR-71 Hoces de Alarcón.

Durante todo el día muchas risas, coordenadas de los caches que se iban un poco, compañerismo y buen rollo que duró hasta casi la hora de cenar. En ese momento los venidos de Madrid y La Roda nos abandonaron camino a sus hogares y nos quedamos junto al equipo Netmarti compartiendo una regional-cena que nos supo a gloria.
Al final, nos volvimos a Valencia con bastantes caches encontrados (nadie sabe aún cuantos), con la sensación de haber pasado un día estupendo, buen humor y una visión de Alarcón y Motilla que no nos imaginábamos.
¡ Guardadnos sitio que volveremos !


