
El inglés sigue siendo una barrera infranqueable para muchos a pesar de disponer de traductores automáticos como el de google que lamentándolo mucho, no se lleva muy bien con muchas de las palabras utilizadas en geocaching y, además, aún sigo oyendo eso de “yo no he colocado ninguno todavía porque no me aclaro sobre cómo hacerlo“
Pues bien, vamos a ver si logramos que sea más fácil.
Cómo elegir un lugar, el contenedor, coordenadas y la publicación.
Todo, después del salto.
Paso 1. Buscar un sitio a nuestro cache.

El geocaching se basa en la geolocalización, así que lo primero es lo primero: buscar, buscar, buscar, hasta dar con una ubicación que nos guste y sobre todo que merezca la pena. Ten en cuenta que no consiste en esconder por esconder. Mejor si la ubicación que elegimos tiene un valor añadido, sea en forma de paisaje, cultural, etc…
Yo siempre he dicho a todo aquel que empieza que antes de colocar hay que buscar mucho. Se aprende mucho de los escondites, los contenedores, los camuflajes,… Siempre que encuentras un cache, párate a analizarlo un poco. “¿Porqué está en este lado de la escultura? ¡ La otra parte tiene un par de buenos escondites !” “¿Porqué este camuflaje?” etc… Te darás cuenta que siempre hay un lado menos “visible” a ojos ajenos (muggles) o que, quizás, no te distes cuenta de una cámara de seguridad,…
Siempre que estés buscando un lugar para esconder un caché, ten en cuenta estos puntos:
- Que cumple con los requisitos mínimos de las guidelines para poder aparecer en geocaching.com. Como ya mencioné en un artículo anterior, échale un vistazo a las reglas durante tu proceso de investigación. Si, suena a CSI pero, sobre todo en ciudad, hay que echarle un poco más de tiempo a esto que si colocamos un cache en la montaña. Cosas a tener en cuenta: pues otros caches cercanos (hay que revisar distancias mínimas a otros caches -160 metros-, que no incumpla las reglas sobre publicidad, permisos y que tengas previstas las condiciones para su mantenimiento en el tiempo.
- Accesibilidad. Hay que tener en cuenta si se puede acceder a él circulando por vías grandes o si hay que tomar pistas, senderos, etc… ¿Está muy cerca de la carretera? Es la oportunidad perfecta para sufrir un accidente mientras buscamos. Todo esto hay que analizarlo y hacerlo notar en la descripción del cache. Si es un cache de montaña, mejor si podemos circular por pistas y senderos antes que montaña a través, para preservar la naturaleza y con respeto por el Medio Ambiente. Hay que contar con las posibilidades de acceso que un geocacher no experimentado puede encontrar y que puedan propiciar un accidente.
- Permisos. ¿Quieres colocar un cache en una propiedad privada? ¿Has solicitado permiso? Si no lo haces, puedes incurrir en Violación de propiedad privada sobre todo si se trata de lugares que pertenezcan a la Adminstración Publica, instalaciones de las fuerzas de seguridad, Militares, Parques Naturales, etc… Lo mejor es ponerse en contacto con ellos, explicarles de que va esto del geocaching e incluso enviarles un informe detallado con todos los datos que puedan requerir al respecto. El geocaching no hace mal a nadie, pero no es lo mismo ver a gente toqueteando en tu propiedad si sabes lo que están haciendo o buscando, que si no lo sabes.
- Sentido común y respeto. Procura que tanto la localización como el camuflaje de tu cache no cause preocupaciones innecesarias. Por ejemplo: No camufles un cache de forma que pueda parecer una bomba, materiales peligrosos, inflamables o que puedan productir algún tipo de daño a personas o estructuras. No coloques caches en zonas demasiado abiertas o cercanos a edificios de oficinas salvo que la búsqueda y manipulación del cache pueda hacerse en condiciones óptimas de disimulo. Puedes generar mucha preocupación si alguien te ve haciendo manipulaciones extrañas. La gente es muy propensa a cotillear y meterse donde no la llaman en nuestro país así que, cuanto más disimulemos, mejor. Lógicamente, en zonas urbanas no es lo mismo que si estás intentando localizar un cache a 1800 metros de altura. En estos casos, mejor no colocar caches en zonas arqueológicas o con historia. El geocaching genera un tráfico extra de vehículos y personas en la zona que pueden deteriorar el lugar.
Tu eres el único responsable de tus caches, así que entérate bien de las normas de tu zona o comunidad autónoma si las hay y sobre todo de las localizaciones específicas: museos, zonas verdes, parques, recintos administrativos,… Respeta el lugar y sus alrededores. Ten en cuenta que habrá muchas personas ajenas al juego merodeando.
Paso 2 – Preparando el cache
Contenedores

Ya tenemos nuestro sitio y ahora hay que buscar un contenedor. ¿Cual será mejor para el lugar elegido? Bien, hay que observar determinados factores para elegir un buen contenedor, pero hay varias características que deben estar presentes en la mayoría de estos sean cuales sean las condiciones específicas de nuestro lugar:
- Durabilidad en el tiempo. Debemos asegurarnos de que el contenedor sea resistente. Para caches magnéticos se suelen usar botes de carretes de fotos, cajas de metal y cualquier tipo de recipiente que esté construido con material resistente a los impactos y/o las inclemencias del tiempo. En la medida de lo posible no usar recipientes plásticos de material rígido fragmentable, por ejemplo las típicas cajas de plástico de las antiguas cintas de cassette. A parte de que no son recipientes estancos, si se someten a presión, se agrietan y rompen rápidamente. También depende del tamaño. Si vamos a esconder un recipiente en la montaña o encontramos un buen escondite en la ciudad para un gran contenedor, recomendamos los tuppers Lock´n Lock (USA) y sus variantes de menor precio.
- Estanqueidad. Debemos asegurarnos que soporte la humedad y, a ser posible, la inmersión en agua. La prueba de estanqueidad la podríamos hacer sumergiendo el contenedor con un rollo de papel en su interior en un recipiente grande con agua (un barreño por ejemplo) durante 5 minutos. Si al sacar el contenedor, el rollo de papel no está empapado o no muestra signos de humedad, podrá servirnos dignamente.
- Identidad. En la medida de lo posible debemos etiquetar el contenedor para identificarlo como un cache. Por ejemplo “Geocache Oficial” bien con rotuladores permanentes, etiquetas, etc… Hay muggles para todos los gustos y unos respetarán el juego y otros harán desaparecer tu contenedor sin el más mínimo remordimiento, pero también puede que alguien llame a la policía por un “paquete sospechoso”. Si está etiquetado, mejor.
- Camuflaje. Si queremos que dure lo máximo posible y que nadie ajeno al juego lo localice. Hemos de asegurarle el debido camuflaje. En el campo es mas sencillo: un buen montón de piedras, hojas, madera, piedras falsas, … pero en ciudad el camuflaje urbano es otro arte. Los reyes son los imanes. La mayor parte del mobiliario urbano contiene partes metálicas que están a buen recaudo de la humedad: bancos, cajas de registro, señales de tráfico, barandillas, etc… Ojo con las estatuas, suelen estar fabricadas en bronce y no se adhieren los imanes. En un artículo anterior, detallamos como hacer unos contenedores magnéticos de bajo coste, buena resistencia y estanqueidad.
Aquí tenéis una variada selección de los contenedores de la tienda Geocaching.com
Contenido del contenedor

Bien, el contenido mínimo que debe contener un cache depende, logicamente, de su tamaño. Un cache nano (más pequeño que un dedal) como mínimo debe contener un libro/hoja de registro. No cabe un lápiz o similar para firmar, así que debemos especificar en la descripción del cache que el usuario deberá llevar el suyo propio. Sin embargo, si el tamaño lo permite, el contenido adecuado sería:
- Lápiz o bolígrafo. Ojo si dejamos bolígrafos ya que depende de la climatología del lugar, en invierno la tinta puede congelarse y en verano, el boligrafo puede convertir un cache en un charco de tinta. Existen bolígrafos especiales para estas situaciones.
- Sacapuntas (si hemos dejado un lápiz).
- Libro de registro. Mucho mejor si dejamos una pequeña libreta con alguna información identificativa del cache: nombre del mismo, código de geocaching.com, nombre (nick) del propietario… Así, estaremos seguros de lo que hemos encontrado y a quién pertenece. Se ha dado en alguna ocasión que encontramos un cache oculto (no publicado) mientras buscábamos otro caché distinto. Para caches de pequeño tamaño o que puedan ser más frágiles a la humedad, recomendamos el papel de poliester.
- Hoja informativa para Muggles. Cualquiera ajeno al juego puede encontrar un cache, incluso sin estar buscándolo expresamente. Así que si incluimos una pequeña hoja descriptiva de lo que es “eso” que acabamos de encontrar. Hay en internet cientos de ejemplos de hojas informativas, pero aquí os dejo la que nosotros solemos usar para contenedores grandes y contenedores más pequeños.
- Objetos de intercambio. Si el tamaño del cache es suficientemente grande, se agradece encontrar alguna clase de objetos de interambio (swag en inglés). Sobre todo si practicáis el geocaching con niños: juguetes, figuras, pegatinas,… Se podría hablar mucho sobre este tema, ya que no se prodiga mucho el intercambio de calidad y los caches terminan siendo un pozo de tickets de parking, colillas, mecheros, chicles usados, etc… Si te gusta encontrar cosas “chulas” en un cache y disfrutas de la cara de alegría de un niño cuando encuentra un juguete, haz por mantener la misma actitud en los caches que vas a encontrar tú. Los niños, por poner ese ejemplo, son los geocachers del mañana. Puedes hacer del geocaching una experiencia memorable para ellos y estarás sembrando las mejores semillas del geoaching del futuro. Por un geocaching de calidad.
- Certificado FTF. No está de mas dejar algún obsequio especial para el primer geocacher que encuentre tu cache.
Aquí tienes algunas buenas ideas para depositar dentro de un contenedor:
- Cámaras desechables.
- Juguetes para niños: figuras, muñequitas, coleccionables, etc…
- Objetos “trackables” (Travel bugs, Pathtags, Geosems, Geokretys, etc…)
- Pegatinas, logbooks de repuesto (en blanco), lápices, …
- Objetos útiles de emergencia: linternas (sin pilas por favor, que se deterioran con el tiempo), silbatos, reflectantes, brújulas,…
- Otros caches. Pequeños caches ya preparados (contenedor, libro de registro y lápiz) para ser colocados.

Por favor, no coloquéis mecheros (contienen gas y expuestos al calor, pueden provocar una pequeña explosión y/o un incendio), comida, golosinas, etc… Los animales tienen mejor olfato que los humanos y el cache puede ser destrozado, abierto o movido por estos en la búsqueda por alimentos.
Paso 3 – Colocar el cache.

Ya tenemos el sitio, nuestro contenedor preparado, ahora hay que colocarlo. Esto exige pericia por dos motivos: En primer lugar porque vas a depositar un elemento extraño en un lugar que aunque ya lo hayas revisado anteriormente, quizás no lo hayas manipulado hasta este momento. Aquellas curiosas miradas ajenas que te vieron indagar en la zona anteriormente quizás te vean también en esta ocasión sin que tu te percates, colocar algo donde no debería haber nada. En la montaña claro está, las cosas son distintas, pero también hay que ser precavidos. No hay nada mas frustante que colocar tu nuevo cache, publicarlo y darte cuenta que, la primera persona que ha ido a buscarlo no lo ha podido encontrar porque ha desaparecido. ¡ y solo han pasado unas horas desde que lo colocastes ! Mucho ojo al colocarlo por primera vez: discrección, tranquilidad y paciencia. Hay que saber escoger el momento y la noche suele ser nuestra mejor aliada.
En segundo lugar, las coordenadas de la ubicación del cache son el pilar de una buena búsqueda. Si tomamos unas malas coordenadas, las primeras búsquedas pueden ser infructuosas y nos veremos obligados a correcciones, desplazamientos, nuevas mediciones, etc… Para la colocación de un nuevo cache, es recomendable no tomar una única medición en el lugar. Es mucho mas eficaz tomar distintas mediciones en días distintos para poder realizar un promedio de coordenadas. La mayoría de gps ya permiten hacer este tipo de mediciones. Por ejemplo nuestro Garmin Montana permite tomar una única medición (waypoint) y en días sucesivos volver a tomar mediciones usando la primera como referencia para ajustar la localización. La teoría dice que es mucho más recomendable y eficaz tomar varias mediciones en días diferentes a la misma hora que el mismo número de mediciones en el mismo día y con un intervalo de 90 minutos entre ellas. De todas formas, no hay nada como la experimentación, la prueba y el error. Si obtienes buenos resultados (según las búsquedas que hagan de tus caches el resto de geocachers) con un método.. ¿Porqué no seguir usándolo?
Si no dispones de un GPS de montaña y realizas tus búsquedas con smartphone, tomar unas buenas coordenadas se complica un poco, pero no es imposible. Existen muchas aplicaciones que toman y envían (sms, email, captura de pantalla) tus coordenadas basándose en tu posición GPS. La precisión de estas mediciones es otro cantar ya que dejan bastante que desear, pero si realizamos entre 7-10 mediciones, las visualizamos en el ordenador (por ejemplo google earth), hacemos un correcto promedio y le añadimos una corrección visual por nuestra parte, podemos conseguir coordenadas jugables con una decente precisión. Será necesario un artículo extenso sobre este tema que ya tenemos en preparación.
En definitiva, asegúrate de estar tomando buenas mediciones y de contar con unas coordenadas lo más realistas posibles. Una medición erronea por tu parte, sumado a unas malas condiciones atmosféricas y al error del gps del geocacher buscador, puede conseguir una desviación al escondite entre 20 y 100 metros, lo cual disminuye considerablemente tus posibilidades de encontrarlo.
Una vez que tengas tus coordenadas comprobadas, no resulta mala idea anotarlas tanto en el libro de registro como en el contenedor (si esto es posible).
Paso 4 – Publicar el cache

Ya hemos llegado hasta aquí y todo lo que hemos hecho anteriormente no ha resultado un problema grande para nosotros. Realmente lo que suele “echar para atrás” a los nuevos geocachers a la hora de colocar sus propios caches, es precisamente este punto: la publicación. La barrera del idioma y los términos anglosajones de geocaching, consiguen aumentar nuestro miedo de no hacerlo correctamente y que pospongamos la publicación para momentos más propicios.
Actualmente la página de geocaching se encuentra traducida al español en gran parte, pero aún así, la publicación supone una barrera importante para algunos.
Nuevo Asistente (En fase Beta)
Groundspeak puso en funcionamiento un nuevo método con asistente (en fase BETA) para intentar facilitar las cosas a la hora de publicar un cache (lamentándolo mucho sigue apareciendo el inglés por algunos sitios aunque el texto que nos interesa está en perfecto español) y creo que han hecho un buen trabajo para facilitarnos las cosas.

Recientemente pudimos probarlo y la verdad es que estéticamente es mucho más amigable y casi todo está en español, incluyendo indicaciones concretas para algunas opciones.
En la primera pantalla, no creo que surjan muchas dudas para nadie: nombre del cache, tipo (están bastante bien explicados, aunque de forma muy básica), propietario, fecha de colocación,… Realmente la fecha de publicación (la que pongamos aquí) puede no coincidir con la fecha en la que hayas escondido el contenedor. Si que ha de coincidir con la fecha en la que realmente “mandes el cache a revisión”. Puedes crear una nueva “ficha de cache” en una fecha concreta pero quizás el proceso de edición te lleve varios días e incluso se alargue durante una semana hasta que la mandas a revisión. Antes de hacer esto último, revisa la fecha y actualizala.

Hecho esto, aceptamos los términos y condiciones marcando las casillas indicadas y pulsamos continuar.

En la siguiente pantalla, completaremos los siguientes datos: coordenadas y ubicación (zona geográfica donde el cache estará ubicado).
Lo único que nos disgusta un poco en esta pantalla es a la hora de poner las coordenadas. El antiguo sistema de publicación (sin asistente) estaba basado en casillas y desplegables, lo que lo hacía bastante más eficaz a la hora de introducirlas sin errores. Ahora con este asistente, disponemos de una única casilla donde debemos poner todo y más vale que lo hagas de forma correcta: Los espacios cuentan y la separación entre caracteres también. Recomiendo copiar las coordenadas de ejemplo que aparecen abajo, pegarlas en la casilla en cuestión y cambiar los dígitos que correspondan para poner nuestras coordenadas correctamente.


Una vez pegadas y corregidas, pinchamos el botón “Confirmar las coordenadas en el mapa” lo que nos dará, en el gráfico situado a la derecha una visión aproximada del lugar donde está localizado el cache según las coordenadas que le hemos introducido. Si vemos que aproximamente, todo está correcto, pasamos a elegir la ubicación. Son menús desplegables, por lo que no hay ningún problema, salvo el idioma. No busquéis “España”, buscad “Spain” y en el otro desplegable, vuestra comunidad autónoma:

Bien, ahora puslsamos “Continuar” y vamos con la tercera pantalla: los “waypoints” que no son otra cosa que localizaciones adicionales que bien, pueden ser necesarias o no, para que la publicación se lleve a cabo con éxito. Explico: Si estás publicando un cache tradicional (unas coordenadas y un contenedor) no se hace necesario añadir ningún waypoint, pero podemos hacerlo igualmente. ¿Cual? Pues por ejemplo, la localización de un parking cercano para dejar el coche, un punto de especial interés cercano al cache, la localización de la entrada al camino que nos lleva al contenedor, … Son puntos que NO son necesarios, pero que ayudan para la consecución del objetivo.

Si vamos a publicar un Unknow cache (mistery) o un multi cache, si serán necesarios waypoints adicionales: puntos donde hay que ir para recopilar datos, puntos intermedios donde conseguir la localización del siguiente punto o del contenedor final. Si, has leido bien. En los mistery cache y los multi caches, las coordenadas finales del cache hay que añadirlas como waypoint adicional, pero con una diferencia clara respecto a los otras situaciones: han de estar ocultas. Eso lo hacemos con el icono desplegable del ojo.

Unas coordenadas (waypoint) que sean añadidas ocultas, solo son visibles por el revisor del cache y por el propietario. En ningún momento ningún geocacher puede acceder a ellas (verlas) salvo que las consiga por su cuenta haciendo el multi y visitando cada uno de los puntos que hayamos dispuesto o resolviendo el mistery, con las incognitas que le hayamos asignado resolver. Normalmente no se suele usar la opción “ocultar coordenadas“.

Hecho esto, ya tenemos nuestro waypoint de Parking (visible, por supuesto) y que podremos editar si algo no nos parece correcto. Si no vamos a añadir nada más, pulsamos “Continuar” y nos vamos a la siguiente pantalla.
Ya estamos en el meollo de la publicación. Ahora es cuando nos toca trabajar para darle forma y contenido a nuestra publicación. Tenemos dos apartados el “Resumen del cache” y “Descripción del cache“. En resumen del cache recomiendo no poner nada ya que está limitado a 500 caracteres y realmente se puede poner toda la sustancia en la “Descripción del cache” para aportar toda la información restante del cache: imágenes, texto, enlaces, etc…
Os dejo con el ejemplo que estamos construyendo:

Lo que véis en la imagen es lo mínimo que yo considero que se debe poner en una descripción: alguna referencia al porqué del cache y la información mínima relativa al cache en sí mismo. A partir de esa información podeis añadir todo el contenido que creáis conveniente: fotos, enlaces a webs externas con información relativa al olimpo o los dioses mitológicos, etc..
Como se observa el contenido que hemos metido en descripción del cache no lleva ninguna imagen y además está en formato Texto plano. No hay ningún código HTML para darle formato ni otras características propias de una página web. Para formatear la descripción usando HTML debéis pulsar el botón “Source“.

Esto habilitará la edición HTML y podréis usar las etiquetas más comunes. Os dejo con una lista de las más comunes y que más usamos nosotros:
- <strong> Tu texto aquí </strong> El texto aparecerá en Negrita.
- <br> Hace un salto de línea. Se pueden acumular tantos <br> como quieras. Para un espacio en blanco entre líneas, lo habitual son dos.
- <H1> Tu texto aquí </H1> Sirve para dar importancia a un texto. Por ejemplo: el nombre del cache. Puedes sustituir el número 1 por un 2, 3, etc… A mayor es el número, más pequeño es el tamaño de letra.
- <a href=”tu web aquí“>Mi web </a> Es la forma básica para añadir enlaces a webs externas. Ej.: <a href=”www.geocaching.com”> Geocaching.com </a>
- <center> Algo aquí </center> Centra el contenido en la pagina del cache. Se puede usar con imágenes, texto, etc…
- <img src=”tu enlace aquí” border=0> Es la forma básica para añadir enlaces a imágenes, propias o de otros sitios web.
Si se trata de imágenes propias, nosotros usamos el servicio Dropbox como alojamiento para ellas. El servicio proporciona 2gb gratis de almacenamiento (ampliables mediante invitación a tus amigos) y su mayor baza consiste en que te proporciona enlaces directos (http) a cualquier cosa que guardes dentro de su carpeta “Public“. Ejemplo: Tenemos una carpeta “Dioses del Olimpo“, dentro de otra denominanda “geocaching” dentro de la carpeta “Public” de Dropbox.
Pues para insertar una foto de Zeus en nuestra descripción del cache, metemos la foto (arrastrar y soltar en Dropbox, tan fácil como eso) en nuestra carpeta “Dioses del Olimpo” y en unos segundos ya podremos usar el enlace Http a dicha foto para ponerla en la cabecera de nuestro cache. Lo vemos aquí:


Una vez que pulsemos en “Copiar al portapapeles” ya solo tendremos que pegar la dirección en nuestro código Html de la siguiente forma:
<img src=”http://dl.dropbox.com/u/434796/Geocaching/Dioses%20del%20Olimpo/dioses.jpg” border=0>
Con lo que conseguiremos tener nuestra descripción así:

Si vamos a usar imágenes externas (de otras webs) y no queremos alojarlas nosotros con cualquier método, quizás nos interese copiar la ruta de la imagen en cuestión. Veamos el ejemplo con una imagen que nos ha gustado de la Wikipedia:

Hacemos “click” en la imagen con el ratón (con el botón derecho) y nos aparece un menú contextual donde buscaremos la opción “Copiar la ruta de la imagen“. Una vez con la ruta en la memoria (es como si hubiéramos hecho CTRL + C -copiar-) nos vamos a nuestra página del cache y lo pegamos (CTRL + V -pegar-). Es una forma de ahorrar en alojamiento de imágenes, pero tiene por contra que si una página web externa desaparece, desaparecerá también la imagen de la descripción de nuestro cache.
Como estamos generando un cache para publicar usando el asistente, no podemos “ver como queda” lo que estamos haciendo (vista previa), así que tendremos que llegar a completar todos los pasos para verificar el código Html que hemos insertado en la descripción del cache. Más adelante podremos volver a él para modificar lo que creamos necesario, una vez hayamos terminado con el asistente.
Después de rellenar la descripción del cache, nos quedan un par de pasos para pasar al siguiente apartado: En primer lugar, las pistas. Las pistas (Hints) son pequeñas indicaciones que por defecto irán codificadas en ROT13 (por defecto geocaching.com usa ese método) y que servirán a los geocachers para acotar el radio de búsqueda o para descubrir algún aspecto sobre el contenedor, el camuflaje, etc… Veamos nuestro ejemplo:

Bien. Ya tenemos nuestras indicaciones. Como verás, hemos añadido las pistas en dos idiomas. Esto ayudará a geocachers extranjeros a contar con la misma ayuda con la que contarías tú en el caso de ir en su búsqueda. Si la descripción del cache no está en su idioma, quizás con las coordenadas y la pista, sean capaces de dar con él sin mucho esfuerzo.
A nosotros nos gustaría ir a Alemania y encontrar caches redactados en el idioma de cervantes pero nos contentaríamos con encontrarlos en inglés. No es cuestión de que redactes la descripción en Alemán, pero podemos llegar a un entendimiento mútuo con el inglés. Ellos agradecerán tu esfuerzo y nosotros el suyo. Para concienciar, hay que empezar, ¿no?.
Los siguientes dos pasos no creo que entrañen dificultad: El primero es para colocar una imagen de fondo en la página donde irá nuestro cache. Por defecto, las páginas de los caches llevan todos el mismo fondo (blanco). Cambiar el fondo es una cuestión de “dar el toque especial” o bien “adornar” en mayor o menor medida, pero en ningún caso es obligatorio ni necesario. Podemos usar Dropbox también para alojar la imagen que queramos usar de fondo y copiar el enlace público igual que hicimos con el ejemplo anterior. Pegamos el enlace en la casilla y listo:

Para terminar esta sección, podemos añadir un enlace externo como página de referencia relacionada con el cache. Un ejemplo sería por ejemplo añadir un enlace a la Wikipedia donde podamos ampliar información sobre el tema del que trata el cache:

Antes de continuar a la página siguiente con el boton “Continuar” seleccionaremos los destinatarios de nuestro cache. Podemos hacer un cache visible únicamente para usuarios Premium o para todo el mundo (usuarios registrados en geocaching.com). En el caso de los miembros Premium estaremos limitando bastante el número de geocachers que podrán encontrar nuestro cache. Yo personalmente soy partidario de usar esta opción únicamente cuando exista un componente de importancia lo suficientemente fuerte en el conjunto del cache como para limitar las búsquedas a usuarios Premium. Ejemplo: un contenedor súmamente elaborado o endiabladamente caro que se convierte en una golosina para los usuarios menos honrados. Uno puede suponer que un geocacher, al contar con una cuenta Premium, adquiere un compromiso más serio con esta afición, por lo que el comportamiento se supone igualable al compromiso: seriedad y honradez.
Pasamos a la siguiente página pulsando el botón “Continuar” y nos encontramos ya con definición de las características del contenedor: el tamaño del cache. Creo que el sistema gráfico adoptado está bastante bien definido y no da lugar a muchas dudas. Si tu contenedor oscila entre un tamaño u otro, lo mejor es escoger el de inferior tamaño más cercano. Más vale no dar falsas expectativas sobre el tamaño. Yo me suelo alegrar más cuando me espero un contenedor pequeño y me encuentro algo mucho más grande. Si el cache más pequeño que el mínimo tamaño (micro), lo mejor es seleccionar el tamaño desconocido (?) y dar más información sobre el contenedor en la descripción o las pistas (hint).

Seguimos bajando en la misma página y ahora nos toca un apartado que suele generar polémica: seleccionar la correcta valoración de Dificultad / Terreno. En este caso, el asistente ha mejorado bastante incluyendo unos pequeños iconos que más o menos nos pueden guiar para hacer una valoración correcta, aunque realmente no se puede iconificar el nivel de camuflaje, la recogida de datos en caso de unknow caches (misterys), cálculos, etc… y hay que tener en cuenta el tiempo que podemos tardar en encontrarlo una vez lleguemos al GZ -del inglés Ground Zero- (el lugar donde está escondido el caché). En el caso del terreno está mejor iconificado y mucho más claro visualmente.

Podemos usar este Sistema de Valoración de dificultad terreno para intentar valorarlo correctamente.
En nuestro caso del ejemplo, elegimos una dificultad general de 1.5 y una dificultad de terreno de 1, ya que las personas con discapacidad podría llegar hasta el cache, buscarlo y volverlo a colocar sin ningún problema. Al elegir esta opción de terreno (1) vemos más abajo que el icono de Discapacidad en los atributos, se marca automáticamente.

Marcamos los demás que creamos que puedan ayudar a los buscadores a determinar las condiciones óptimas de búsqueda. En nuestro caso del ejemplo: es un cache adecuado para buscar con niños, se tarda menos de una hora en localizarlo (mucho menos), apto para personas con discapacidad, hay parking cerca, se puede acceder también con carrito para bebes, hay baños, es necesario algo de disimulo y lamentándolo mucho, no se puede acceder al cache las 24 horas del día (hay horario). ¡ Un detalle importante ! Es recomendable incluir los horarios de apertura y cierre de recintos en la descripción del cache para evitar problemas. Pese a que lo hayamos especificado claramente en los atributos, hay muchos geocachers que no los miran. Únicamente leen (y a veces ni eso) la descripción del cache y punto. Es recomendable y yo diría que necesario, echar un vistazo a los atributos antes de emprender cualquier búsqueda. Pulsamos el botón “Continuar” y ¡ ya casi lo tenemos listo !

Antes de enviar cualquier cache a revisión, no está de más enviar una nota al revisor especificando si fuera necesario algún aspecto clave del cache que pensemos que puede ayudar para acelerar la revisión o para que no nos encontremos con alguna pregunta que nosotros podamos responder en este momento. En el caso del ejemplo y durante la fase de investigación, como ya pudistes leer más arriba, pudimos comprobar minuciosamente que no hay conflictos con otros caches por temas de distancias, así que podemos aprovechar esta casilla para comunicarlo directamente al revisor. Por dos motivos: primero para que vaya conociendo nuestra forma de actuación a la hora de publicar caches. Verá que tenemos en cuenta los detalles y somos minuciosos a la hora de seguir las reglas. Segundo: reduciremos (probablemente) el tiempo de publicación ya que, cuantos mas detalles aportemos directamente, menos preguntas de su parte tendremos que contestar y con el tiempo, adquirimos un grado de confianza sobre nuestro trabajo.

Por fin, ya tenemos los dos últimos botones: “Vista Previa“, donde podremos ver nuestro cache en su aspecto final antes de enviarlo a revisar. Si no lo vamos a publicar ahora mismo, podemos pulsar el botón “Guardar y salir” para que quede guardado como una especie de cache en borrador que podemos editar o enviar a publicar más adelante. Veamos como queda nuestro cache del ejemplo pulsando en “Vista Previa“:

Vemos lo primero de todo un cartel anaranjado (ver imagen abajo), que nos indica que aún no lo hemos mandado a revisar y toda la información relativa al proceso. Si tenemos claro que nuestro cache aparece en la vista previa tal y como queremos, que las coordenadas del mismo están correctas, que las imagenes que hemos insertado aparecen y que waypoints adicionales están correctos también, podemos directamente marcar la casilla “Si, el caché está colocado y listo para ser encontrado” y pulsar el botón “Enviar a revisión”. De esta forma lo ACTIVAMOS y enviamos al revisor.

Si hay algo que no nos convence del todo en la vista previa o hemos detectado algún error, podremos editarlo pulsando “Editar ficha” al lado del botón anterior. Lógicamente el proceso de edición ya no es como en el asistente y hemos pasado al modo de edición normal. Como ya lo tenemos todo claro, el proceso de edición tradicional no merece ningún comentario. Edita lo que necesites y después marca las dos casillas que encontrarás y pulsa “Enviar Cambios”.

Este botón nos devuelve a la página de edición del cache (podemos seguir editando cosas si queremos y repetir el proceso) y arriba nos aparece una indicación en color verde que nos informa que los cambios que hemos hecho anteriormente se han aplicado correctamente. Podemos “Ver ficha” para activar la vista previa y ver como queda lo que hemos hecho.

Una vez en la vista previa observamos la barra de navegación en el lateral derecho. Desde estas opciones podemos subir imágenes adicionales (P.ej.: subir una foto spoiler que no queremos que aparezca en la descripción directamente), podemos Activar la ficha (recomendado para los casos en los que nos vemos obligados a desactivar un cache para hacer labores de mantenimiento, etc.. ).

No recomendado para activarlo por primera vez y mejor usar el boton “Enviar a revisión” del cartel anaranjado comentado anteriormente. Explico: Si pulsamos el botón “Activar ficha” de este menu, nos tocará rellenar un formulario como los que rellenas cuando vas a registrar un cache como encontrado. A parte de hacer esto (solo para activar el cache) después te toca marcar una casilla determinada en el modo de edición, que se encuentra bajo el bloque de edición de coordenadas:

En definitiva, es mucho más lioso tener que hacer estas dos cosas para activar y enviar a revision tu nuevo y flamante primer cache cuando podemos hacerlo directamente y con un solo “click” pinchando en el botón “Enviar a revisión” comentado anteriormente.
Bien, creo que el proceso queda bastante claro pero, ¿Cómo hago para editar un cache que tengo como borrador en otro momento? Suponiendo que lo hayamos creado anteriormente con el asistente (también vale para el método estandar) y que hemos cerrado nuestro navegador o apagado el ordenador para continuar más tarde. Pues bien: abrimos nuestro navegador de nuevo, entramos con nuestro usuario y contraseña a Geocaching.com y pinchamos en nuestro nombre en los datos de nuestra cuenta que aparecen arriba a la derecha:

Accedemos a la página de nuestro perfil y lo primero que nos debe aparecer es una lista con nuestros caches que tenemos desactivados y no publicados. Pinchando en cualquiera de ellos, accedemos a su ficha y a la derecha ya podemos acceder a la barra de navegación donde podemos encontrar la opción de “Editar ficha“.

Con esto completamos todo el proceso de creación y edición básica de nuestro primer cache. Espero que haya quedado bastante claro, no obstante, si tenéis cualquier tipo de duda al respecto, no dudéis en utilizar los comentarios o contactar escribiéndonos un mensaje desde la página de nuestro perfil en geocaching.com.
Anexo: Malos hábitos en publicación

Existen una serie de errores (quizás no se deberían llamar así, pero no encuentro en estos momentos otra palabra mas suave. ¿indicencia?) bastante comunes que los revisores encuentran en muchos casos cuando un usuario envía a revisar un nuevo cache. Principalmente son 3 pero si algún revisor quiere añadir algún extra en los comentarios, lo añadiremos a la lista:
Nº1: DISTANCIAS
Esconder un cache cerca de un cache escondido previamente. Al tratarse de caches tradicionales el error más habitual es no respetar la distancia de 160 m entre contenedores, pero en el caso de caches de tipo unknow (misterys) o multi caches que tienen waypoints intermedios, etapas, etc… el respetar las distancias a veces provoca mucha confusión. La regla de los 160 metros se aplica entre geocaches (tradicionales con contenedor) y entre etapas “físicas” en misterys y multi. ¿Qué se considera etapa física? Pues aquella en la que existen algun elemento físico que ha sido colocado por el geocacher para dar pistas, direccionar a otra etapa, etc… Por ejemplo: una pequeña cajita que solo contiene un papel con nuevas coordenadas escritas. No cuenta como elemento físico por ejemplo: un elemento de mobiliario urbano al que se ha serigrafiado algun número en su proceso de fabricación y que el propietario del cache ha usado para guiarnos hacia un nuevo waypoint. Este tipo de confusiones lo que hace es ralentizar el proceso de publicación, por lo que no está de más que sepamos respetar correctamente estas distancias. Vamos a intentarlo con un gráfico:

Nº2: WAYPOINTS ADICIONALES
El segundo problema es la ausencia de waypoints adicionales cuando son necesarios, tal como mencionamos en otra parte del artículo. En multi caches o unknow caches (misterys) se hace NECESARIO publicar como waypoints adicionales las coordenadas finales y todos aquellas etapas “fisicas” o con contenedor. Muchos geocachers omiten la inclusión de waypoints adicionales y envían a revisión las coordeandas finales al revisor dentro de la casilla habilitada para enviar notas al mismo, pero esto realmente no ayuda. Si no se publica como waypoint adicional (ya hemos hablado de esto también) no sirve al revisor.
Nº 3 PUBLICIDAD
Anuncios y descripciones que puedan tener implicaciones comerciales, lo que constituye una violación de las directrices de groundspeak. Hay que revisar muy bien las guidelines en este aspecto y preguntar todo lo necesario a los revisores antes de lanzarse a la preparación o publicación en estos casos. Muchas veces los propietarios son simplemente fans de una determinada marca o de una empresa u organización y únicamente pretenden dar a conocerla al resto de geocachers.
Normalmente estas situaciones se corrigen facilmente eliminado cualquier mención a marcas o empresas del título del cache y de la descripción del mismo.
Paso 5 – Mantenimiento del cache

Bien, ya lo has colocado. Como propietario del cache tu eres el único responsable de su estado y así que hemos de preocuparnos por darle el mantenimiento adecuado:
- Comprobar que está el libro de registro y que hay espacio suficiente para firmar.
- Comprobar el estado de los objetos que hay para intercambio.
- Comprobar que soporta la humedad y que no hay nada mojado en el interior. Aislarlo si fuera necesario.
- Comprobar que hay lápiz/boligrafo (si cabe) y que está en buen estado.
- Comprobar el camuflaje y mejorarlo si hiciera falta.
- Si hay imanes, que están en buen estado y fijados correctamente.
El mantenimiento físico es más o menos tedioso según la cantidad de caches que tengas escondidos y es una de las partes menos valorada por algunos propietarios, pero los visitantes agradecen siempre tener un cache a punto y en buen estado.
Por otra parte, como propietario del cache, se agradece alguna norma de geoetiqueta: Responder a aquellos que encuentran tu cache y agradecer su visita y contestar aquellos mensajes que nos llegan por medio de nuestro perfil en geocaching.com.
Espero que te haya resultado de ayuda y que toda la información te permita perder el miedo a la publicación y pronto podamos ver alguno de tus nuevos caches.
Os dejo aquí el tutorial en varios formatos por si queréis descargarlo para tenerlo más a mano:
Esconde tu primer cache (tutorial) en [PDF]
Esconde tu primer cache (tutorial) en [DOC]
¡ Felíz Geocaching !


que profesional, te estás convirtiendo en el blog-magazine de referencia del Geocaching en España. Muy bueno, lo leeré luego con más detenimiento.
Enhorabuena por el trabajo bien hecho.
Gracias Javi por los ánimos ! Intentamos hacerlo lo mejor posible y gracias a tí por leernos !
Che que bo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Muy muy muy bueno Rafa, tu articulo sobre este tema, lo malo que hay mucha gente (no todos , claro ¡¡¡) que NO dan las gracias por el cache, loguean solo con una frase “Encontrado” y algunos caches se encuentran en condiciones penosas. Otro tema es cuando pones un cache llenito de buenos objetos de intercambio y a los dos meses te lo encuentras lleno de servilletas de papel, tapones, chapas y figurillas como la de tu foto que por un euro te dan 100 en un chino. Lamentable el cutrerio que hay cada vez mas en esto ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.
Saludos Campeón.
Gracias Juan ! Si, a ver si vamos instruyendo bien a las nuevas generaciones…
Muy buen artículo, han cambiado el responsable del proyecto de traducción en Groundspeak y van a ir subiendo poco a poco todo. La página está traducida por parte de los traductores al 101%.
Sigo recordando la máxima de que el juego cambia a diario y las normas también y que el desconocimiento del idioma no es una escusa.
Gracias Álvaro ! Lamentablemente el idioma sigue siendo la excusa perfecta para muchos aunque ya ha quedado claro que no tiene razón de ser. Ahora, con el paso a paso, mucho menos todavía !
“Si disfrutas de la cara de alegría de un niño cuando encuentra un juguete, haz por mantener la misma actitud en los caches que vas a encontrar tú. ”
“Los niños son los geocachers del mañana. Puedes hacer del geocaching una experiencia memorable para ellos y estarás sembrando las mejores semillas del geoaching del futuro. Por un geocaching de calidad.”…
Ole ole y ole… muy bien descrito si señor…
Gracias ! ;)
Como ya se ha repetido en todos los comentarios: excelente explicación/manual de uso. Bravo!
Lo malo es que hay muchos no superan la frontera de leer mas allá de dos párrafos seguidos… ;-)
Lo tengo a medias de leer!! Pero es que es prácticamente una enciclopedia!!
No tendrán quejas los nuevos geocachers para poner un cache con este supermegamanual!!
Tan clarito, didáctico y tan bien explicado. Con sus ilustraciones, vínculos… ¡Que calidad!
Si esto lo hubiéramos tenido antes!!
Gracias por todo lo que haces por el mundo del geocaching.
Siempre nos sorprendes.
Mi admiración, siempre, amigo Rafa.