
Ya son varios los caches en los que nos hemos visto en la tesitura de tener que hacer cálculos a los que no estamos acostumbrados, tales como obtener un rumbo válido siguiendo tan solo una fotografía, proyectar nuestra posición actual hacia otro punto del mapa o incluso algo tan sencillo como saber exactamente dónde estamos y hacia donde estámos orientados. Todo esto parece sencillo a simple vista si contamos con un dispositivo gps, ya que la mayoría vienen equipados con brújula electrónica y nos permiten hacer este tipo de cálculos con mucha exactitud, pero lógicamente la idea de este artículo es precisamente conseguir realizar este tipo de cálculos sin él.
Hemos podido comprobar recientemente que, aunque conozcamos al dedillo las funciones básicas de nuestro gps, y cuando digo básicas me refiero a introducir coordenadas y seguir un rumbo hasta que llegamos a un destino o seguir un track que tenemos almacenado, puede ocurrir que no sepamos qué es una proyección de coordenadas, tanto en el concepto como en la forma de realizarlo, y realmente es muy sencillo, así que no demos las espalda a una herramienta tan histórica como básica de todo senderista: la brújula.
Veamos un poco de historia, conozcamos sus partes y cómo utilizarla correctamente para orientarnos, hacer proyecciones y seguir un rumbo correcto (Nivel Iniciación).
